Mercado mundial de petróleo, gas y energía: noticias actuales del 4 de enero de 2026

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Mercado mundial de petróleo, gas y energía: actualizaciones del 4 de enero de 2026
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Mercado mundial de petróleo, gas y energía: noticias actuales del 4 de enero de 2026

Noticias del sector petróleo, gas y energía - domingo 4 de enero de 2026: OPEP+ mantiene su política de producción; presión de sanciones aumenta; estabilidad en el mercado del gas; aceleración en la transición energética

Los acontecimientos recientes del complejo energético hasta el 4 de enero de 2026 están captando la atención de los inversores, al combinar estabilidad del mercado y tensiones geopolíticas. El foco principal es la reunión de los países clave de la OPEP+, donde se ha decidido mantener las cuotas de producción existentes. Esto significa que el mercado mundial del petróleo sigue experimentando un exceso de oferta, manteniendo el precio del barril de Brent alrededor de $60 (casi un 20% menos que hace un año, tras la mayor caída desde 2020). El mercado europeo del gas demuestra una resistencia relativa: incluso en plena temporada invernal, los volúmenes de gas en los almacenes subterráneos de la UE se mantienen por encima de los promedios históricos, lo que, junto con un récord en las importaciones de GNL, mantiene los precios del gas en niveles moderados. Al mismo tiempo, la transición energética global está ganando ímpetu: en muchos países se están estableciendo nuevos récords de generación a partir de fuentes renovables y están aumentando las inversiones en energía limpia. Sin embargo, los factores geopolíticos continúan generando incertidumbre: el enfrentamiento sancionador en torno a las exportaciones de energía no solo se mantiene, sino que también se intensifica, provocando interrupciones puntuales en el suministro y alterando las rutas comerciales. A continuación se presenta un análisis detallado de las principales noticias y tendencias en los sectores de petróleo, gas, energía eléctrica y materias primas en esta fecha.

Mercado del petróleo: decisiones de OPEP+ y presión sobre precios

  • Política de OPEP+: En su primera reunión de 2026, el grupo OPEP+ decidió dejar la producción sin cambios, cumpliendo la promesa de suspender el aumento de las cuotas para el primer trimestre. En 2025, la alianza ya había aumentado la producción total en casi 2.9 millones de barriles por día (aproximadamente el 3% de la demanda mundial), pero la reciente caída drástica de precios ha llevado a los países a actuar con cautela. Mantener las limitaciones busca prevenir un colapso adicional en los precios, aunque las oportunidades de aumento siguen siendo escasas, dado que el mercado mundial sigue estando bien abastecido de petróleo.
  • Exceso de oferta: Los analistas pronostican que en 2026 la oferta de petróleo superará la demanda en aproximadamente 3-4 millones de barriles diarios. Los altos volúmenes de producción en los países de OPEP+, junto con el récord de producción en EE.UU., Brasil y Canadá, han llevado a una acumulación significativa de reservas de petróleo. Los almacenes en tierra están llenos, y la flota de petroleros transporta volúmenes récord de petróleo, señalando un mercado sobreabastecido. Esto ejerce presión sobre las cotizaciones: los precios del Brent y el WTI se han consolidado en un estrecho rango alrededor de $60.
  • Factores de demanda del mercado: La economía mundial muestra un crecimiento moderado, manteniendo la demanda global de petróleo. Se espera un pequeño aumento en el consumo, principalmente por parte de Asia y el Medio Oriente, donde la industria y el transporte están en expansión. Sin embargo, la desaceleración en Europa y la estricta política monetaria en EE.UU. limitan el crecimiento de la demanda. En China, la estrategia gubernamental de llenar reservas suavizó las fluctuaciones de precios el año pasado: Pekín ha estado comprando activamente petróleo a precios bajos para reservas estratégicas, estableciendo así un "suelo" de precios. En 2026, China tiene un espacio limitado para aumentar aún más las reservas, por lo que su política de importación será uno de los factores decisivos para el mercado petrolero.
  • Geopolítica y precios: La incertidumbre clave para el mercado del petróleo sigue siendo geopolítica. Las perspectivas de un acuerdo pacífico sobre el conflicto en Ucrania son inciertas; en consecuencia, las sanciones contra las exportaciones de petróleo ruso continúan vigentes. Si a lo largo del año se produce algún avance y se levantan las sanciones, el regreso de volúmenes significativos rusos al mercado podría intensificar el sobreabastecimiento y ejercer una presión adicional a la baja sobre los precios. Por ahora, el mantenimiento de las restricciones apoya un cierto equilibrio, evitando que los precios caigan demasiado.

Mercado del gas: suministro estable y confort en precios

  • Reservas europeas: Los países de la UE entraron en 2026 con altas reservas de gas. A comienzos de enero, los almacenes subterráneos de Europa están más del 60% llenos, lo que es solo un poco menos que los niveles récord del año anterior. Gracias a un invierno suave y a las medidas de ahorro en el consumo de energía, la extracción de gas de los GNL avanza a un ritmo moderado. Esto crea un sólido respaldo para los meses fríos restantes y tranquiliza el mercado: los precios de referencia del gas se mantienen en un rango de aproximadamente $9-10 por millón de BTU (alrededor de 28-30 € por MWh según el índice TTF), varias veces por debajo de los picos del crisis de 2022.
  • Importación de GNL: Para compensar la reducción de los suministros por tubería desde Rusia (a finales de 2025, las exportaciones rusas de gas por tuberías a Europa cayeron más del 40%), los países europeos han aumentado las compras de gas natural licuado. En 2025, las importaciones de GNL en la UE aumentaron aproximadamente un 25%, principalmente gracias a los envíos de EE.UU. y Catar, así como a la puesta en marcha de nuevos terminales. El flujo estable de GNL ha permitido mitigar los efectos de la reducción del gas ruso y diversificar las fuentes de suministro, aumentando la seguridad energética de Europa.
  • Factor asiático: A pesar de que Europa se centra en el GNL, el equilibrio en el mercado global del gas también depende de la demanda en Asia. El año pasado, China e India aumentaron sus importaciones de gas para apoyar la industria y la generación eléctrica. Al mismo tiempo, las tensiones comerciales llevaron a China a reducir las compras de GNL estadounidense (se implementaron tarifas adicionales sobre los recursos energéticos de EE.UU.), redistribuyendo parte de la demanda a otros proveedores. Si en 2026 las economías asiáticas se aceleran, la competencia entre Europa y Asia por los cargamentos de GNL podría intensificarse, lo que podría empujar los precios al alza. Sin embargo, por el momento la situación está equilibrada, y bajo condiciones climáticas normales, los expertos esperan que mantenga una relativa estabilidad en el mercado del gas.
  • Estrategia futura: La Unión Europea pretende consolidar el progreso alcanzado en la reducción de la dependencia del gas ruso. El objetivo oficial es poner fin por completo a las importaciones de gas de Rusia para 2028, lo que implica una mayor expansión de la infraestructura de GNL, el desarrollo de rutas de tuberías alternativas y el aumento de la producción interna/reemplazo. Al mismo tiempo, los gobiernos están discutiendo la prolongación de los objetivos de llenado de almacenes para los próximos años (mínimo del 90% para el 1 de octubre). Estas medidas deberían asegurar un margen de seguridad en caso de inviernos fríos y volatilidad en el mercado en el futuro.

Política internacional: endurecimiento de sanciones y nuevos riesgos

  • Escalada en Venezuela: A principios de año ocurrió un evento resonante: EE.UU. llevó a cabo una acción de fuerza contra el liderazgo de Venezuela. Las fuerzas especiales estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro, acusado por Washington de narcotráfico y usurpación del poder. Al mismo tiempo, EE.UU. endureció las sanciones petroleras: en diciembre se anunció un bloqueo marítimo a Venezuela, interceptando y confiscando varios envíos de petróleo venezolano. Estas medidas ya han reducido las exportaciones de petróleo de Venezuela: en diciembre cayeron a aproximadamente 0.5 millones de barriles por día (casi la mitad del nivel de noviembre). Hasta ahora, la producción y refinación en Venezuela sigue funcionando de manera habitual, pero la crisis política crea incertidumbre para futuros envíos. El mercado toma en cuenta estos riesgos: aunque la participación de Venezuela en exportaciones globales es pequeña, la línea dura de EE.UU. envía señales a todos los importadores sobre las posibles consecuencias de eludir las restricciones sancionadoras.
  • Productos energéticos rusos: El diálogo entre Moscú y Occidente sobre la revisión de las sanciones en relación con el petróleo y gas rusos no ha producido resultados significativos. EE.UU. y la UE están extendiendo las restricciones existentes y los techos de precios sobre las materias primas rusas, vinculando su flexibilización con avances en Ucrania. Más aún, la administración estadounidense ha insinuado que está dispuesta a asumir nuevas medidas: se están discutiendo sanciones adicionales contra empresas chinas e indias que ayudan a trasladar o comprar petróleo ruso eludiendo los límites establecidos. En el mercado, estas señales mantienen un elemento de "prima de riesgo", especialmente en el segmento del transporte de petroleros, donde están aumentando los costos de fletes y seguros para el petróleo de origen dudoso.
  • Conflictos y seguridad en suministros: Los conflictos militares y políticos continúan influyendo en los mercados energéticos. La tensión en la zona del Mar Negro se mantiene: durante las festividades, se informaron ataques a infraestructuras portuarias, relacionados con el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania. Hasta el momento, esto no ha provocado graves interrupciones en la exportación, pero el riesgo para el transporte de petróleo y granos a través de corredores marítimos sigue siendo alto. En el Medio Oriente, las contradicciones entre los actores clave de la OPEP – Arabia Saudita y los EAU – se han intensificado debido a la situación en Yemen, donde las fuerzas respaldadas por Emiratos han entrado en conflicto con los aliados saudíes. No obstante, dentro de la OPEP, estas diferencias todavía no impiden la cooperación: históricamente el cártel ha buscado separar la política del objetivo general de mantener la estabilidad en el mercado del petróleo.

Asia: estrategia de India y China ante los desafíos

  • Política de importación de India: Ante el endurecimiento de las sanciones occidentales, India se ve obligada a maniobrar entre las demandas de sus aliados y sus propias necesidades energéticas. Nueva Delhi no se ha unido oficialmente a las sanciones contra Moscú y continúa comprando volúmenes significativos de petróleo y carbón rusos en condiciones favorables. Las exportaciones de materias primas rusas representan más del 20% de las importaciones de petróleo de India, y el repentino abandono de estas se considera imposible por el país. Sin embargo, las limitaciones logísticas y financieras han comenzado a hacerse notar: a finales de 2025, las refinerías indias redujeron ligeramente las compras de materias primas de Rusia. Según los comerciantes, en diciembre las entregas de petróleo ruso a India disminuyeron a aproximadamente 1.2 millones de barriles por día, el nivel más bajo en los últimos dos años (en comparación con los niveles récord de ~1.8 millones de b/d un mes antes). Para evitar escasez, la mayor empresa de refinación de petróleo, Indian Oil, activó una opción para entregar volúmenes adicionales de petróleo de Colombia y se están elaborando contratos con proveedores del Medio Oriente y África. Al mismo tiempo, India exige preferencias: las empresas rusas le ofrecen petróleo Urals con un descuento de aproximadamente $4-5 respecto al precio de Brent, lo que mantiene la competitividad de estos barriles incluso bajo la presión de sanciones. A largo plazo, India está aumentando su propia producción: la compañía estatal ONGC está desarrollando yacimientos en aguas profundas en el mar de Andamán, y los primeros resultados de perforación son prometedores. A pesar de estos pasos hacia la autosuficiencia, el país seguirá siendo muy dependiente de las importaciones en los próximos años (más del 85% del petróleo consumido proviene de compras en el extranjero).
  • Seguridad energética de China: La mayor economía de Asia sigue equilibrando el aumento de su producción interna con el incremento de la importación de recursos energéticos. China, que no se ha unido a las sanciones contra Rusia, ha aprovechado la situación para aumentar las compras de petróleo y gas ruso a precios reducidos. A finales de 2025, las importaciones de petróleo de China volvieron a acercarse a niveles récord, alcanzando alrededor de 11 millones de barriles por día (solo un poco menos que el pico de 2023). Las importaciones de gas, tanto licuado como por tuberías, también se mantienen en altos niveles, lo que permite abastecer de combustible a las empresas industriales y a la gestión térmica durante el período de recuperación económica. Al mismo tiempo, Pekín aumenta anualmente su producción interna: la producción de petróleo en el país alcanzó un máximo histórico de ~215 millones de toneladas (≈4.3 millones de barriles por día, +1% interanual) en 2025, y la producción de gas natural superó los 175 mil millones de m3 (+5-6% durante el año). Aunque el crecimiento en la producción interna ayuda a cubrir parte de la demanda, China sigue importando alrededor del 70% del petróleo consumido y ~40% del gas. Buscando incrementar su seguridad energética, las autoridades chinas están invirtiendo en el desarrollo de nuevos yacimientos, en tecnologías para aumentar la recuperación de petróleo, y están expandiendo las capacidades de almacenamiento para reservas estratégicas. En los próximos años, Pekín seguirá formando reservas significativas de petróleo, creando un "colchón de seguridad" en caso de turbulencias en el mercado. Así, India y China, los dos mayores consumidores de Asia, se adaptan de forma flexible a la nueva coyuntura, combinando la diversificación de las importaciones con el desarrollo de su propia base de recursos.

Transición energética: récords de energías renovables y el rol de la generación convencional

  • Crecimiento de la generación renovable: La transición global hacia una energía más limpia sigue acelerándose. A finales de 2025, muchos países han establecido récords históricos en la generación de electricidad a partir de fuentes renovables. En la Unión Europea, la generación total en plantas solares y eólicas superó por primera vez la producción en plantas térmicas de carbón y gas. En EE.UU., la participación de las energías renovables en la producción de electricidad superó el 30%, y el volumen total de energía generado a partir del sol y el viento superó por primera vez la producción de las plantas de carbón. China, que sigue siendo líder mundial en capacidades instaladas de energías renovables, instaló decenas de gigavatios de nuevos paneles solares y generadores eólicos el pasado año, estableciendo nuevos récords en energía "verde". Según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía, las inversiones totales en el sector energético mundial en 2025 superaron los $3 billones, de las cuales más de la mitad se destinaron a proyectos de energías renovables, modernización de redes y sistemas de almacenamiento de energía.
  • Retos de integración: El impresionante crecimiento de las energías renovables, junto con sus ventajas, también trae nuevos desafíos. El principal problema es garantizar la estabilidad del sistema energético ante la creciente proporción de fuentes variables. En 2025, muchos países enfrentaron la necesidad de equilibrar la creciente generación de sol y viento mediante reservas de generación convencional. En Europa y EE.UU., las plantas de gas siguen desempeñando un papel clave como capacidades de maniobra que cubren picos de carga o compensan las caídas en la generación de energías renovables en condiciones climáticas desfavorables. China e India, a pesar de la expansión masiva de las energías renovables, siguen introduciendo modernas plantas de carbón y gas para satisfacer la creciente demanda de electricidad. Así, la etapa de transición energética se caracteriza por una paradoja: por un lado, se establecen nuevos récords "verdes", por otro, las fuentes convencionales de hidrocarburos siguen siendo necesarias para el funcionamiento confiable del sistema energético en este período de transición.
  • Política y objetivos: Los gobiernos de todo el mundo están intensificando los incentivos para la energía "verde": se están implementando desgravaciones fiscales, subsidios y programas innovadores para acelerar la descarbonización. Las principales economías declaran objetivos ambiciosos: la UE y el Reino Unido buscan lograr la neutralidad de carbono para 2050, China para 2060 y India para 2070. Sin embargo, alcanzar estos objetivos requiere no solo inversiones en generación, sino también el desarrollo de infraestructura para el almacenamiento y distribución de energía. En los próximos años, se espera una ruptura importante en el ámbito de los acumuladores industriales: el costo de las baterías de iones de litio está disminuyendo, y su producción masiva (especialmente en China) ha aumentado en decenas de por ciento anualmente. Para 2030, las capacidades globales de los sistemas de almacenamiento pueden superar los 500 GWh, lo que aumentará la flexibilidad de los sistemas energéticos y permitirá integrar aún más energías renovables sin el riesgo de interrupciones.

Sector del carbón: demanda sostenible en medio del curso "verde"

  • Máximos históricos: A pesar de la tendencia a la descarbonización, el consumo mundial de carbón alcanzó un nuevo récord en 2025. Según datos de la AIE, fue aproximadamente de 8,85 mil millones de toneladas (+0,5% en comparación con 2024), lo que se debe a la alta demanda en la generación de energía y en la industria de varios países. El uso del carbón se mantiene especialmente elevado en la región de Asia-Pacífico: el rápido crecimiento económico, junto con la escasez de alternativas en algunos países en desarrollo, mantiene una significativa demanda de combustible de carbón. China, el mayor consumidor y productor de carbón del mundo, se ha acercado nuevamente a los niveles pico de quema: la producción anual en las minas chinas supera los 4 mil millones de toneladas, cubriendo prácticamente todas las necesidades internas. India también ha aumentado su uso de carbón para garantizar aproximadamente el 70% de su generación de electricidad.
  • Dinamismo del mercado: Tras los shocks de precios en 2022, los precios mundiales del carbón se estabilizaron en un rango más estrecho. En 2025, las cotizaciones del carbón fluctuaron en función del equilibrio entre la oferta y la demanda: por un lado, la fuerte demanda en Asia y las fluctuaciones estacionales (por ejemplo, aumento del consumo en los cálidos meses de verano para la refrigeración), por otro lado, el aumento de las exportaciones de países como Indonesia, Australia, Sudáfrica y Rusia mantuvieron el mercado equilibrado. Muchos países han anunciado planes para reducir gradualmente el uso de carbón para alcanzar objetivos climáticos, sin embargo, no se prevé una disminución significativa en la participación del carbón en el horizonte de los próximos 5-10 años. Para miles de millones de personas en todo el mundo, la electricidad de las plantas térmicas de carbón sigue proporcionando una estabilidad base en el suministro de energía, especialmente en lugares donde las energías renovables aún no pueden reemplazar completamente la generación convencional.
  • Perspectivas y período de transición: Se espera que la demanda global de carbón comience a disminuir notablemente solo hacia fines de la década, a medida que se instalen mayores capacidades de energías renovables, se desarrolle la energía nuclear y la generación a gas. Sin embargo, la transición no será uniforme: en algunos años, podrían producirse picos locales en el consumo de carbón debido a factores climáticos (como sequías, que reducen la producción de centrales hidroeléctricas, o inviernos severos). Los gobiernos deben equilibrar entre la seguridad energética y sus compromisos ambientales. Muchos países están implementando impuestos al carbono y sistemas de cuotas para estimular la reducción del uso del carbón, mientras que simultáneamente invierten en el reentrenamiento de los trabajadores de la industria del carbón y en la diversificación de la economía de las regiones mineras. Así, el sector del carbón todavía mantiene relevancia, aunque el rumbo "verde" de los países desarrollados limita gradualmente sus perspectivas a largo plazo.

Refinación de petróleo y productos derivados: déficit de diésel y nuevas restricciones

  • Déficit de diésel: En el mercado mundial de productos derivados del petróleo a finales de 2025, se ha formado una situación paradójica: los precios del petróleo estaban disminuyendo, mientras que el margen de refinación, especialmente en el diésel, aumentó significativamente. En Europa, la rentabilidad de la producción de diésel aumentó aproximadamente un 30% en un año. Las razones son estructurales y geopolíticas. Por un lado, la prohibición de la UE sobre las importaciones de productos derivados del petróleo producidos a partir de petróleo ruso ha reducido la oferta disponible de diésel y otros productos derivados ligeros en el mercado europeo. Por otro lado, las hostilidades han llevado a ataques a las refinerías: los ataques a las refinerías ucranianas y la infraestructura han limitado la producción local de combustible. Como resultado, la oferta de diésel en la región ha estado restringida, y sus precios se mantienen altos a pesar de la economía general del petróleo.
  • Capacidades limitadas: Globalmente, la industria de refinación de petróleo enfrenta una falta de capacidades libres. En los países desarrollados, las grandes empresas petroleras han cerrado o reconvertido varias refinerías en los últimos años (también por razones ambientales), y no se esperan nuevos proyectos de refinación en el corto plazo. Esto significa que el mercado de productos derivados del petróleo sigue en un déficit estructural en algunos tipos de combustible. Los inversores y comerciantes esperan que los altos márgenes en diésel, queroseno y gasolina se mantengan, al menos hasta que se pongan en marcha nuevas capacidades o hasta que la demanda disminuya debido al cambio hacia vehículos eléctricos y otras fuentes de energía.
  • Impacto de las sanciones y aspectos regionales: La política de sanciones continúa afectando la refinación y el comercio de productos derivados del petróleo. Por ejemplo, La empresa estatal venezolana PDVSA ha acumulado reservas significativas de residuos pesados de petróleo (fuel oil) debido a las restricciones a la exportación: las sanciones estadounidenses han limitado severamente sus posibilidades de venta. Esto ha llevado a un déficit de combustible marítimo (bunker fuel) en regiones que antes dependían de los suministros venezolanos, obligando a los consumidores a buscar proveedores alternativos. En otras regiones, por el contrario, surgen oportunidades: algunas refinerías asiáticas aumentan la carga procesando petróleo ruso a descuento y luego satisfaciendo parcialmente la demanda en países de África y América Latina, donde se siente la escasez de combustible.

Mercado de combustibles de Rusia: continuidad en las medidas de estabilización

  • Restricciones a la exportación: Para evitar un déficit en el mercado interno, Rusia extiende las medidas de emergencia implementadas en otoño de 2025. El gobierno ha extendido oficialmente la prohibición total sobre la exportación de gasolina y diésel hasta el 28 de febrero de 2026. Esta medida libera volumen adicional de combustible para el consumo interno – según estimaciones, de 200 a 300 mil toneladas al mes, que anteriormente se enviaban a la exportación. Gracias a esto, las estaciones de servicio dentro del país están mejor abastecidas de combustibles en el periodo invernal, y los precios mayoristas han retrocedido significativamente desde los picos alcanzados a finales del verano.
  • Apoyo financiero al sector: Las autoridades mantienen un conjunto de medidas para estimular a los refinadores para que dirijan volúmenes suficientes de combustible al mercado interno. A partir del 1 de enero, se han aumentado los impuestos sobre gasolina y diésel (en un 5.1%), lo que aumenta la carga fiscal, sin embargo, las empresas petroleras siguen recibiendo compensaciones a través del mecanismo de amortiguación. Este "amortiguador" compensa parte de la diferencia entre los altos precios mundiales y los niveles internos más bajos, permitiendo a las refinerías evitar pérdidas en la venta de combustibles en el país. Gracias a los subsidios y compensaciones, las fábricas tienen sentido económico para redirigir productos a las estaciones de servicio nacionales, manteniendo precios estables para los consumidores finales.
  • Control y respuesta operativa: Las agencias pertinentes (Ministerio de Energía, FAS, entre otras) continúan monitoreando diariamente la situación del abastecimiento de combustible en las regiones. Se ha intensificado el control sobre el funcionamiento de las refinerías y la logística de las entregas - las autoridades han declarado su disposición a activar de inmediato reservas o introducir nuevas restricciones si comienzan a ocurrir interrupciones en algún lugar. Un reciente incidente en una de las refinerías del sur (la refinería Ilisky en la región de Krasnodar sufrió un ataque de dron, provocando un incendio) confirmó la efectividad de este enfoque: el accidente fue rápidamente controlado, y no se permitieron interrupciones en el suministro de gasolina. Como resultado de este conjunto de medidas, los precios al por menor en las estaciones de servicio permanecen bajo control: durante el año pasado, su aumento fue de solo unos pocos puntos porcentuales, lo que está cerca de la inflación general. De cara a la campaña de siembra de 2026, el gobierno tiene la intención de seguir actuando de forma preventiva, evitando nuevos aumentos de precios y manteniendo el suministro ininterrumpido de combustibles para la economía.

Mercados financieros e indicadores: reacción del sector energético

  • Dinamismo de las acciones: Los índices bursátiles de las compañías de petróleo y gas han reflejado en general la disminución de los precios del petróleo a finales de 2025. En las bolsas de Oriente Medio, que dependen del petróleo, se observó una corrección: por ejemplo, el Tadawul saudí cayó aproximadamente un 1% en diciembre, y las cotizaciones de las principales corporaciones mundiales de petróleo y gas (ExxonMobil, Chevron, Shell, entre otras) mostraron una ligera disminución en medio de la caída de los beneficios en el segmento upstream. Sin embargo, en los primeros días de 2026, la situación se estabilizó: los inversores incorporaron en los precios la esperada decisión de OPEP+ y la percibieron como un factor de previsibilidad, por lo que las cotizaciones bursátiles del sector están mostrando una dinámica neutral-positiva.
  • Política monetaria: Las acciones de los bancos centrales tienen un impacto indirecto en el sector petróleo y gas. En varios países en desarrollo, se ha comenzado a suavizar la política monetaria: por ejemplo, el Banco Central de Egipto recortó su tasa de interés clave en 100 puntos básicos en diciembre tras un período de alta inflación. Esto apoyó el mercado de valores local (+0.9% en el índice de Egipto durante la semana) y puede estimular la demanda de recursos energéticos dentro del país. En las economías más grandes del mundo, por el contrario, las tasas permanecen altas para combatir la inflación, lo que enfría un poco la actividad empresarial y limita el crecimiento del consumo de combustible, pero al mismo tiempo evita la fuga de capitales de los mercados de materias primas.
  • Monedas de países exportadores de materias primas: Las monedas de los países exportadores de recursos energéticos mantienen una estabilidad relativa a pesar de la volatilidad en las cotizaciones del petróleo. El rublo ruso, la corona noruega, el dólar canadiense y varias monedas de países del Golfo Pérsico están sostenidos por grandes ingresos por exportaciones. A finales de 2025, en medio del abaratamiento del petróleo, estas monedas solo se debilitaron ligeramente, ya que los presupuestos de muchos de estos países están equilibrados en torno a precios más bajos. La existencia de fondos soberanos y la vinculación de monedas (como en Arabia Saudita) también suaviza las fluctuaciones. Para los inversores, esto es una señal de relativa fiabilidad: las economías de materias primas comienzan el 2026 sin signos de crisis monetaria, lo que afecta positivamente el clima de inversión en el sector energético.
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